10 libros que todo psicólogo debe leer

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La Psicología es un campo en constante evolución, de ahí la importancia de quienes nos dedicamos a esta profesión estemos en permanente actualización. Una de las formas de lograrlo, además del entrenamiento, es la lectura. 

Gracias a los avances tecnológicos, hoy podemos acceder a una cantidad ilimitada de libros y otros materiales incluso en la red. Aunque personalmente prefiero los libros impresos, los electrónicos, tienen además la ventaja de ser más económicos.

Por otro lado, la globalización nos obliga a leer no solo en nuestro idioma nativo, sino también en otros idiomas. Aunque existe un número importante de libros traducidos al español, leer en inglés y otros idiomas es una asignatura obligada.

Con base en estas ideas, he elaborado esta lista de libros que forman parte de mi biblioteca. Aunque no son tan nuevos la mayor parte de ellos, considero son una buena recomendación si no los has leído. Espero que sean de tu interés: 


1. The Brain that changes itself, Norman Doidge

Este fasc…

BALANCE DE VIDA Y EL ARTE DE AFILAR LA SIERRA




Cuenta Stephen Covey en su libro Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, la historia de un hombre talando un árbol, que trabajando afanosamente en su propósito, parece no darse cuenta de que su sierra ha perdido el filo.

El hombre lleva horas en la tarea y al preguntarle por qué no toma unos minutos para afilarla y cortar mejor, éste responde que no tiene tiempo, que se encuentra demasiado ocupado aserrando.


Esta historia, que pudiera ser obvia para algunos (para otros no tanto, particularmente si se encuentran como el leñador metidos en el día a día) parece reflejar mucho de lo que en la actualidad vemos en las personas que carecen de balance y equilibrio en sus vidas y de espacios para renovarse. 

La renovación, implica “aceitarnos”, "sacarnos punta" con regularidad para rendir al máximo de nuestras capacidades. Implica también el dedicar el tiempo suficiente a desarrollarnos física, mental, social y espiritualmente. 

Pero "¿a qué hora quieres que haga ejercicio si salgo muy temprano de casa para llegar al trabajo y regreso después de las 10 de la noche y para lo único que tengo fuerza a esa hora es para ver la televisión?" Precisamente, de eso se trata afilar la sierra.


Renovarse requiere también de otros hábitos descritos por Stephen Covey como la proactividad “Ser proactivo”, el establecer prioridades “Poner primero lo primero” y tener claro nuestro objetivo “Comenzar con el fin en la mente”. 

Lo anterior quiere decir que nadie es responsable de cuidar de sí mismo más que la persona misma – ningún calzado deportivo moldeará tu figura ni te hará bajar de peso si no los usas; asimismo, la responsabilidad de manejar el estrés, es decir, de administrar la reacción que tienes frente a las distintas situaciones de tu vida, es básicamente tuya. 


Posiblemente requieras de redefinir las prioridades en tu vida. Ciertamente el dinero sirve para muchas cosas, pero trabajar excesivamente para conseguirlo y no darte el espacio para ejercitarte, comer o dormir, puede poner en riesgo tu salud y entonces todo el dinero que habrás obtenido servirá para pagar médicos y hospitales.


Para lograr la efectividad, tu mente y tu cuerpo necesitan mantenimiento, pues son tu herramienta de trabajo. Así como un auto necesita servicio regular, todas las personas requieren de autocuidado.

Los seres humanos nos regimos también por ese principio. Tener balance de vida es un requisito indispensable para ser no sólo efectivo, sino también para conservar la salud y vivir muchos años, pero con calidad.


Usualmente, las personas pasamos muchas horas en el trabajo como la chica que en uno de nuestros talleres comentó que le causaba extrañeza salir con luz de día de su oficina, pero que además esa misma situación le hacía sentirse culpable y poco responsable. 

Aunado a ello, consumimos comida rápida, decimos no tener tiempo para hacer ejercicio y nos habituamos a dormir con la televisión encendida o trabajar hasta tarde en la computadora lo cual nos impide tener un descanso reparador. 


Y estas escenas se repiten todos los días. Y peor aún, muchas personas consideran que no hay opción.


Pero todo hábito es aprendido. Y también podemos desaprender estos malos hábitos. Aquí algunas recomendaciones:


1.       Organízate, de tal modo que puedas realizar una rutina de ejercicio al día de no más de 30-40 minutos. Si las distancias y tu presupuesto no te permiten ir a un club o gimnasio, hazlo en casa, preferentemente por la mañana. Duerme temprano para que no te pese levantarte más temprano.


2.       Por más trabajo que tengas, tómate al menos 20-30 minutos para comer. Si ello implica ir a la zona de comida rápida, prefiere una ensalada o un sándwich, te sentirás con más energía por la tarde.


3.       Busca cultivar otros intereses además de los relacionados al trabajo. Evita el amarillismo, la violencia y en general,  contenidos que no te aporten nada. Prefiere la lectura de calidad.


4.       Duerme temprano. 6 horas al menos y  en total oscuridad. Más sobre este tema en La importancia de dormir bien en este mismo blog.


5.       Si tienes que trabajar el sábado unas horas reserva la tarde para hacer actividades en familia o con amigos. Descansa el domingo.


6.       Conéctate con gente con la que compartas sanos intereses y te hagan crecer. Si por alguna razón tienes que convivir con lo opuesto, busca espacios con la gente que te nutra con mayor razón.


7.       Toma vacaciones. Son indispensables para recargarte, pero evita lugares demasiado concurridos, así como el uso de celular y la computadora para atender asuntos relacionados con el trabajo.


No se puede? Al menos considéralo.


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