10 libros que todo psicólogo debe leer

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La Psicología es un campo en constante evolución, de ahí la importancia de quienes nos dedicamos a esta profesión estemos en permanente actualización. Una de las formas de lograrlo, además del entrenamiento, es la lectura. 

Gracias a los avances tecnológicos, hoy podemos acceder a una cantidad ilimitada de libros y otros materiales incluso en la red. Aunque personalmente prefiero los libros impresos, los electrónicos, tienen además la ventaja de ser más económicos.

Por otro lado, la globalización nos obliga a leer no solo en nuestro idioma nativo, sino también en otros idiomas. Aunque existe un número importante de libros traducidos al español, leer en inglés y otros idiomas es una asignatura obligada.

Con base en estas ideas, he elaborado esta lista de libros que forman parte de mi biblioteca. Aunque no son tan nuevos la mayor parte de ellos, considero son una buena recomendación si no los has leído. Espero que sean de tu interés: 


1. The Brain that changes itself, Norman Doidge

Este fasc…

Cómo afecta el estrés a las mujeres y cómo controlarlo




El estrés, considerado una epidemia desde hace ya un par de décadas, parece ser algo que acompaña nuestra existencia. Día a día nos enfrentamos a distintas situaciones en el trabajo, la casa, con los hijos y en las calles -tráfico, violencia, inseguridad, etc.- que una y otra vez parecen disparar nuestros mecanismos de alerta. La llamada Respuesta de Lucha o Huída ( en inglés Fight or Flight Response) es un mecanismo que nos permite asegurar nuestra supervivencia, tal como lo hacían nuestros antepasados cuando salían a cazar su alimento.


En ese entonces si la amenaza era percibida como menor a las propias fuerzas, se le enfrentaba, pero si era mayor, se le huía. Hoy día las mujeres, buscando alcanzar nuestros objetivos laborales, personales y familiares, pero sobre todo buscando la "nota perfecta" (el 10 al que tanto a hombres como a mujeres se nos entrenó para lograr, y cualquier otra calificación era sinónimo de "no ser suficientemente bueno"), nos infundimos en el traje de súper ejecutiva-mamá-esposa-hija-amiga... etc. intentando desafiar cualquier situación que se nos presente, sin importar el tamaño de la misma, agregando con ello una serie de elementos adicionales al ya de por sí complejo tema del estrés.


Algunos datos que pueden ser interesantes: Las mujeres mexicanas somos las segundas más estresadas después de las mujeres en India; enfermedades como la Fibromialgia, el Síndrome de Intestino Irritable (lo que anteriormente se denominaba Colitis Nerviosa), las Enfermedades Cardiovasculares, la Ansiedad, la Depresión, entre otras, son más frecuentes y graves en mujeres que en hombres. Y la pregunta es por qué?


Está en nuestra genética, en nuestra biología esta predisposición a un mayor número de enfermedades? Se trata de una cuestión hormonal? Será que somos más "abiertas"o que acudimos con mayor frecuencia al médico y por ello los registros son mayores que los de los hombres?


La realidad, es que si bien los factores genéticos, biológicos e incluso hormonales juegan un rol importante, también los factores sociales, culturales y emocionales entran en juego (esto aplica para hombres y mujeres). La mente y el cuerpo forman una unidad inseparable.



El estrés, al cual se refieren algunos como el "trending topic" de nuestra era, no es una fantasía. Es algo real, es "un conjunto de respuestas físicas, emocionales y conductuales", provocado por una serie de factores conocidos como "estresores" que activan este conjunto de respuestas. Dentro de las respuestas físicas más importantes están la elevación de los niveles de adrenalina y cortisol, y con ello una serie de cambios como el aumento de la frecuencia cardiaca, de la tensión muscular y sudoración, disminución de la temperatura, por mencionar solo algunos. Las llamadas funciones "autónomas" tales como la actividad cardiaca, la respiración o la digestión en realidad no lo son, sino que están íntimamente ligadas a nuestras emociones y a nuestra capacidad para activar y desactivar nuestro sistema de alerta.


No todos respondemos al estrés de la misma forma. Hay quienes muestran mayor vulnerabilidad que otros. En el caso de las mujeres, no solo el tener múltiples roles, las cuestiones hormonales o las dificultades en el trabajo o en la educación de nuestros hijos, también la educación que recibimos, los mensajes transmitidos, y nuestra propia autoevaluación, nos hacen más proclives al estrés y con ello a un mayor número de enfermedades.


Los médicos reconocen que el estrés está presente en el 70-90% de las consultas médicas. El estrés, como las enfermedades, son señales que emergen desde nuestro interior, para hacernos conscientes del desequilibrio existente y la necesidad de restablecer ese equilibrio natural. El estrés, dicho sea de paso, no es bueno ni malo, es simplemente que cuando estamos TODO EL TIEMPO en ese estado de alarma generalizada, nuestro sistema se agota y se desequilibra.


Cómo podemos controlar el estrés? A continuación algunas recomendaciones:


1. Eliminar el estrés por completo no es una alternativa viable ni saludable, pues careceríamos de esa capacidad para responder ante los peligros. Las sesiones en el spa, los masajes, las pelotas antiestrés, si bien suelen ser reconfortantes, son soluciones de corto plazo. Aceptar el estrés, que nos ayuda a lograr ciertos objetivos, es algo que tenemos que aprender y utilizar en nuestro favor. A este tipo de estrés se le conoce como estrés positivo o EUTRES.


2. Anticipar y planificar las situaciones que nos generan estrés, como el tráfico o una reunión, pueden establecer la diferencia entre experimentar poco o mucho estrés. Particularmente, para quienes viven en grandes ciudades, salir con anticipación puede ser de gran utilidad para disminuir el estrés, lo mismo que prepararse con antelación para una reunión de trabajo y no improvisar (ojo, la improvisación es una cualidad, pero deja de serlo si se carece de suficiente preparación).


3. Hacer pausas. Estas pausas en la jornada diaria pueden ayudarnos a reducir de manera importante el estrés y el cansancio. El tiempo de las pausas debe ser suficiente pero no demasiado como para afectar la agenda. Puede aprovecharse estas pausas para practicar EJERCICIOS DE RESPIRACION (uno de los mejores métodos para reducir el estrés) o inclusive algún tipo de estiramiento (y reducir la tensión muscular). FUMAR DURANTE ESTOS PERIODOS, NO AYUDA, POR EL CONTRARIO AUMENTA LOS NIVELES DE ESTRÉS, debido a que la nicotina estimula la producción de adrenalina.


4. Además de fumar, tomar alcohol o utilizar medicamentos para combatir el insomnio o la fatiga provocados por el estrés, potencia los efectos negativos de éste y añade complicaciones adicionales. Lo mismo, comer en exceso o no comer debido al estrés, pueden contribuir al desarrollo de la obesidad, el cual es un factor de riesgo para la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Hacer ejercicio o realizar una actividad recreativa que no implique las anteriores resultan de mayor utilidad y beneficio. Ver recomendación no.8


5. Manejar una agenda flexible y evitar la saturación de actividades. En nuestra literal "carrera hacia el éxito", esto puede ser difícil para las ejecutivas como para las madres, no obstante es conveniente, ya que nos ayudará para poder manejar las pausas antes descritas. Recordar que HACER MAS NO NOS HACE SER MEJORES.


6. Ser tolerantes. La tolerancia implica la aceptación de las cosas que no podemos controlar o cambiar, es decir de aquello que no depende de nosotros, y en el contexto de las relaciones, de las diferencias y capacidades individuales. Esto es, no esperar que el otro actúe en la forma en cómo nosotros lo hubiéramos hecho. A la tolerancia va unida la paciencia, la capacidad de esperar. Recordar que Roma no se construyó en un día, y en este sentido, la paciencia, especialmente para quienes son madres, cobra especial significado.


7. Ser asertivas. La asertividad es una habilidad de comunicación, relacionada con la capacidad de transmitir nuestras ideas y sentimientos, en forma honesta y respetuosa. LA PERSONA ASERTIVA, RECONOCE CUANDO LAS CIRCUNSTANCIAS LE SON ADVERSAS Y ES CAPAZ DE SOLICITAR AL OTRO SU AYUDA. Al hacer esto, CONSERVA LA ENERGIA SUFICIENTE PARA HACER FRENTE A OTRAS SITUACIONES, como cuando nos apoyamos en nuestro cónyuge, un familiar o incluso una amiga, para llevar o traer a los hijos del colegio.


8. Cuidar de nosotros mismas. Los horarios de trabajo, las responsabilidades familiares, y otras funciones que desempeñamos cotidianamente, pueden dificultarnos el comer saludablemente, hacer ejercicio, o dormir suficiente. La realidad es que todos estos hábitos afectan directamente nuestra capacidad para manejar el estrés y nuestra salud.


9. Vigilar nuestros pensamientos. Los pensamientos son generadores de emociones y de conductas. Y un pensamiento por sí mismo, puede disparar nuestra respuesta de estrés. Esto sucede cuando anticipamos sucesos negativos o interpretamos algún gesto como una señal negativa. No son los hechos, sino nuestra interpretación de los mismos, lo que nos provoca estrés en muchas ocasiones.



10. Disfrutar lo que hacemos. Un famoso estudio hecho en Reino Unido, demostró que quienes se sentían en control de su propia vida, y disfrutaban lo que hacían, sufrían menos estrés que aquellos que por razones organizacionales carecían de dicho control, pero que además se sentían desafortunados por tales circunstancias.

Como podemos ver, controlar el estrés conlleva desarrollar otras habilidades, así como hacer cambios en nuestros hábitos y la adopción de actitudes positivas. 

Si deseas aprender más sobre el estrés y como controlarlo visita nuestro sitio 

www.transformatuestres.com


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