10 libros que todo psicólogo debe leer

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La Psicología es un campo en constante evolución, de ahí la importancia de quienes nos dedicamos a esta profesión estemos en permanente actualización. Una de las formas de lograrlo, además del entrenamiento, es la lectura. 

Gracias a los avances tecnológicos, hoy podemos acceder a una cantidad ilimitada de libros y otros materiales incluso en la red. Aunque personalmente prefiero los libros impresos, los electrónicos, tienen además la ventaja de ser más económicos.

Por otro lado, la globalización nos obliga a leer no solo en nuestro idioma nativo, sino también en otros idiomas. Aunque existe un número importante de libros traducidos al español, leer en inglés y otros idiomas es una asignatura obligada.

Con base en estas ideas, he elaborado esta lista de libros que forman parte de mi biblioteca. Aunque no son tan nuevos la mayor parte de ellos, considero son una buena recomendación si no los has leído. Espero que sean de tu interés: 


1. The Brain that changes itself, Norman Doidge

Este fasc…

Los 10 peores hábitos para tu cerebro


La semana pasada, te compartimos un excelente artículo sobre hábitos que mejorarán las funciones de tu cerebro, y tu salud en general. Gozar de un estado de salud físico y mental óptimo te ayudará a lograr tus objetivos personales y profesionales, pero así como hay BUENOS HABITOS que te ayudan a rendir al máximo, existen otros MALOS HABITOS que afectan tu funcionamiento y rendimiento. Te compartimos 10 hábitos que cambiarán tu cerebro en forma negativa:
1. El estrés. Pese a lo que piensas, el estrés es bueno cuando se presenta en dosis moderadas y en forma esporádica, agudiza los sentidos y te permite estar alerta, pero vivir estresado TODO EL TIEMPO, a lo cual se conoce como estrés crónico, puede llegar a reducir áreas del cerebro involucradas en la atención, la memoria y otros procesos importantes. Te recomendamos leer "Querida, encogí mi cerebro" Por qué el estrés no es bueno para ti
2. Tener sobrepeso u obesidad. Dice el Dr. Daniel Amen, "when your weight goes up, your brain goes down" (cuando tu peso va hacia hacia arriba, tu cerebro va hacia abajo). La razón de ello, explica el Dr. Amen es que las células grasas producen sustancias químicas inflamatorias para el cerebro y almacenan materias tóxicas en el cuerpo. Ser obeso está asociado a menor tejido cerebral y menor actividad cerebral, así como duplica el riesgo de padecer Alzheimer. Y todos sabemos que del sobrepeso a la obesidad hay solo un paso, por lo que si tienes sobrepeso, es importante que hagas algo por disminuirlo. Te recomiendo leer Por qué somos gordos, una perspectiva psicosocial de la obesidad.
3. Exposición prolongada a pantallas electrónicas. Este hábito, consecuencia de la vida moderna puede afectar tu cerebro en formas que ni te imaginas, y esto puede ocurrirle también a tus hijos. Según el Dr. Erik Peper, las nuevas niñeras, refiriéndose a los smartphones, las tablets, las computadoras y por supuesto la TV, han sustituido la atención humana. Pero los beneficios de mantener a tu hijo "entretenido" puede tener costos de largo plazo, debido a las radiaciones electromagnéticas de este tipo de dispositivos que impactan negativamente su cerebro. Antes de los dos años, los niños NO deberían estar expuestos a este tipo de dispositivos, debido a que en esta etapa tiene lugar un rápido crecimiento del cerebro y está demostrado que su exposición a pantallas electrónicas genera déficits en la atención y funciones ejecutivas, retraso cognitivo, problemas de aprendizaje, aumento de la impulsividad y disminución de la habilidad para autoregularse. La adicción a la tecnología a todas las edades, temas que incluímos en nuestras pláticas de adicciones, afecta negativamente tu cerebro. 
4. Consumir alcohol. El consumo de alcohol afecta tu salud de diversas maneras, pero específicamente en cuanto al cerebro, puede afectar tu capacidad de razonamiento y juicio crítico cada vez que bebes. El consumo prolongado del alcohol afecta las neuronas de tu cerebro, pudiendo provocar un daño permanente a tu memoria, capacidad de razonamiento y conducta. Si tus hijos adolescentes beben, el consumo de alcohol afecta su cerebro en su función y estructura dejando "huella". Dentro de las afectaciones más importantes está el impacto a la memoria de corto plazo, la memoria de trabajo, la atención, la neurogénesis o formación de nuevas neuronas, y al ser un depresor del sistema nervioso, aumenta también el riesgo de depresión y conductas autodestructivas. Este tema, el cual por supuesto forma también parte de nuestras pláticas de adicciones, es una práctica socialmente aceptada, pero que afecta tu cerebro además de sus altos costos para empresas y organizaciones. 
5. Consumir marihuana u otro tipo de drogas. El consumo de marihuana u otro tipo de drogas afecta negativamente tu cerebro en diversas formas. De acuerdo al National Institute on Drug Abuse, a pesar de los efectos placenteros y relajantes que puede provocar la marihuana, al actuar sobre la liberación de dopamina en nuestro cerebro, el uso de este tipo de drogas deteriora la capacidad para crear nuevos recuerdos, y para desviar la atención de una cosa a otra. El THC, que es el componente activo de la marihuana, entorpece también la coordinación y el equilibrio al adherirse a los receptores en el cerebelo y los ganglios basales, que son las partes del cerebro que regulan el equilibrio, la postura, la coordinación y el tiempo de reacción. Por lo tanto, también se ve afectada la capacidad de realizar tareas complicadas, de hacer deportes, de aprender y de conducir un vehículo.
6. Consumir benzodiacepinas. Las benzodiacepinas han dado de que hablar últimamente pues a pesar de ser uno de los medicamentos o sustancias más empleadas para tratar la ansiedad, un reciente estudio publicado en el BMJ (British Medical Journal) relaciona el consumo prolongado de este medicamento con el riesgo de desarrollar Alzheimer en personas mayores de 65 años. Por otro lado, en 2012 la Asociación Americana de Geriatría incluyó a las benzodiacepinas en la lista de medicamentos "inapropiados" para tratar el insomnio, la agitación o el delirio, debido a los efectos secundarios de este medicamento, entre los que se encuentran la confusión, y el pensamiento nublado (foggy brain).
7. No dormir suficiente. La falta de sueño se asocia a mayor irritabilidad y mal humor, además que nos hace recordar con más facilidad experiencias negativas. Pero además, al no dormir suficiente, es muy probable que te encuentres somnoliento y fatigado al día siguiente, con lo cual se reduce tu capacidad de atención y concentración, lo cual puede ocasionarte errores, retrabajos e incluso provocarte un accidente automovilístico, y si crees que varias tazas de cafe lo solucionan, espera a leer el siguiente punto. Lee 10 cosas que debes evitar antes de dormir
8. Consumir cafeína. La cafeína, la droga más popular del mundo, tiene también efectos sobre el cerebro, pues aunque si bien en primera instancia nos mantiene alerta, tomar mas de dos tazas de café al día, sobre todo por la tarde-noche puede  afectar tu capacidad para dormir. Incluso dosis menores pueden provocar en algunas personas con alta sensibilidad nerviosismo, y al actuar como una droga, también parece producir efectos de abstinencia sobre nuestro cerebro cuando la hemos dejado de consumir por espacio de unas horas. Es importante recordar también que la cafeína se encuentra no sólo en el café, sino también en los refrescos, bebidas energéticas, tés, entre otros.
9. Practicar deportes de contacto. En todos los deportes existe un riesgo, pero hay deportes en los que el riesgo de sufrir un golpe en la cabeza aumenta, tales como el fútbol americano, el soccer, el box, por mencionar algunos. Recordemos que el cerebro se encuentra protegido por el cráneo, a pesar de ello, tu cerebro puede verse seriamente afectado por un golpe, una caída, o lesiones repetitivas, las cuales pueden dar lugar a traumatismos craneoencefálicos, que en muchas ocasiones no son detectados a través de radiografías u otros procedimientos convencionales.  Robert Cantu, profesor de Neurocirugía de la Boston University School of Medicine señala que las famosas "cabecitas" que nos apasionan en el soccer pueden contribuir a problemas neurodegenerativos, tales como encefalopatía crónica. Al comparar a futbolistas con nadadores, se demostró que los primeros tenían anormalidades no observadas en los segundos, y esto podría dar lugar a síntomas cognitivos, problemas de memoria y conducta, ansiedad, depresión, problemas para dormir o dolores de cabeza. Evita practicar deportes de contacto.
10. Violencia/Trauma. Si en algún momento de tu vida has sufrido violencia física o psicológica, es probable que en tu cerebro todavía queden huellas de ello, y aunque estar expuesto a estas situaciones no es un hábito, lo incluyo porque desafortunadamente en algunas ocasiones, las personas se acostumbran a una situación de maltrato o abuso, piensan que "está bien" o se sienten sin recursos o capacidades para afrontar la situación. Evidentemente, cuando la violencia se asocia a un secuestro, robo, etc. hablamos de una situación distinta, pero en ambos casos, lo aconsejable es contar con ayuda profesional. El estrés derivado de una situación semejante afecta y cambia estructuras como la amígdala, el hipocampo, y la corteza prefrontal.  Un tratamiento adecuado puede ayudarte a revertir esos efectos, pues hoy día sabemos que nuestro cerebro es un órgano plástico, y que su recuperación es posible.

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Imagen cortesía de Marin at freedigitalphotos.net

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